La Reforma de Telecomunicaciones elevó a derecho constitucional el acceso a las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet. Además, para garantizar que todos los mexicanos disfrutemos plenamente este derecho, la Reforma estableció condiciones para incrementar el acceso a menores precios, eliminando las barreras que limitaban la inversión y dando al Estado un papel más activo en el despliegue de la infraestructura para la provisión de los servicios.