• Se impulsó la competencia al facilitar el acceso de nuevas instituciones financieras al mercado e introducir una regulación más efectiva.
    • Se fortalecieron las atribuciones de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y se crearon nuevos mecanismos de información para los usuarios.
  • Se incorporó una investigación sobre la situación competitiva del sector financiero a cargo de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).
  • Se redefinió el mandato de la Banca de Desarrollo, eliminando restricciones innecesarias para su desempeño y procurando la atención de sectores estratégicos que enfrentan limitantes para tener acceso al financiamiento (jóvenes, mujeres, campo, ciencia y tecnología, etcétera).
  • Se simplificó el régimen de otorgamiento y ejecución de garantías, y se modernizó el régimen de concursos mercantiles de las empresas comerciales para crear incentivos a las Instituciones Financieras Privadas y, así, aumentar el crédito a menores tasas.
    • Se estableció la resolución de controversias en tribunales especializados.
    • Se modernizó la regulación del mercado de valores.
    • Se flexibilizó el régimen corporativo de los fondos de inversión.
  • Se estableció un marco normativo prudencial más robusto para mantener la solidez del sistema financiero.
    • Para fortalecer el actuar de las autoridades financieras, se homologaron los procedimientos de sanciones en las leyes financieras y se implementó el esquema de “programas de autocorrección” para las entidades financieras.
    • Se elevaron a rango de ley las normas para la conformación y calidad de capital, y requisitos de liquidez (Basilea III), que anteriormente estaban contenidas en regulación secundaria.
    • Se elevó a rango de ley la existencia y funcionamiento del Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero, el Comité de Educación Financiera y el Consejo Nacional de Inclusión Financiera.
    • Se ampliaron las obligaciones sobre información crediticia.
    • Se otorgaron mayores facultades a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) en materia de auditoría, control y vigilancia de las instituciones bancarias.
    • Se estableció en todos sus términos el esquema de resolución de bancos, de conformidad con los “Key Attributes of Effective Resolution Regimes for Financial Institutions”, del Financial Stability Board.